Blog

Nuevos gadgets, nuevos riesgos

Un dispositivo conectado a Internet es un dispositivo susceptible de ser hackeado. 

Hasta ahora, sólo los ordenadores, servidores y dispositivos móviles debían incluir unas mínimas medidas de seguridad; bien pasivas en forma de antivirus y actualizaciones automáticas o bien activas por parte de un Administrador de Sistemas cualificado.

La llegada de nuevos dispositivos, cada vez más tecnológicamente avanzados y con funciones personalizables a través de Internet, hace plantearse si no estamos dando escasa relevancia a su seguridad, teniendo en cuenta que ya no son datos los que peligran, si no las cosas físicas.

Y no hablamos sólo de anécdotas como el retrete "inteligente", del que ya existe hasta una app para poderlo hackear, si no de nuevos dispositivos que controlan funciones más sensibles como por ejemplo el acceso a nuestra casa

 

Por otra parte, al riesgo de intrusión en un único dispositivo se suma el riesgo de intrusión en el Servidor; lo cual sería crítico en estos casos ya que el Servidor podría facilitar el acceso a todos los dispositivos de un mismo tipo. 

Esperemos que las empresas volcadas en el mercado de tecnología de consumo, centradas en diseñar y vender gadgets tecnológicos cada vez más rápidamente, se paren también a plantear políticas de seguridad en serio. O podremos vivir en un mundo donde ya no tengamos que preocuparnos sólo en si entra un hacker en nuestro ordenador, si no de si el hogar en el que vivimos ha sido hackeado.

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet.

Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x